EDUCACIÓN NO FORMAL: ROMPIENDO LA EXCLAVITUD DEL TIEMPO
En esta época nos sentimos como si los dispositivos de nuestro alrededor se activaran. Ya empieza el curso otra vez, comienzan las matrículas, material escolar, academias, euskaltegis, y como no las Escuelas de Tiempo Libre, ahh!! Pero, ¿hay Escuelas de Tiempo Libre??
En esta sociedad, que parece que se mueve impulsada por el consumismo insaciable y masivo en sus espacios de Ocio, existen agentes sociales y Escuelas que se dedican a poner su granito de arena para formar a personas jóvenes y en muchos casos voluntarias, para que en un futuro cercano jueguen un papel importante en la vivencia del tiempo de ocio y en la propia formación y crecimiento personal de niñas, niños y jóvenes de nuestros municipios, pueblos y ciudades.
Las entidades y personas que trabajamos en el Tiempo Libre Educativo o Educación no formal (en la C.A.V. 15.000 personas entre profesionales, voluntarios/as y jóvenes que militan en grupos de tiempo libre) no nos referimos a éste como un tiempo pasivo, de consumo o simple distracción, sino como un tiempo de desarrollo personal, relación y crecimiento en valores que, muy frecuentemente caen en el olvido para potenciar aspectos más materialistas o de simple consumo.
¿Quién no ha oido hablar alguna vez de educación en valores como por ejemplo?: respondabilidad, autonomia, trabajo en equipo, creatividad, participación, crítica constructiva, coeducación, tolerancia, libertad de expresión, compromiso…
Todos ellos son la base de nuestra formación para la intervención educativa, ya que con ellos y teniendo en cuenta la realidad y necesidades de las personas hacemos que sea una educación integral, entendiendo a la persona como un ser social que convive y crece con otras personas de culturas y pensamientos diferentes.
En nuestras Escuelas de Tiempo Libre, durante todo el curso académico, se da la posibilidad de realizar formaciones relacionadas con la educación en valores o más oficialmente llamada Educación No Formal (la no reglada), que muchas veces no la tenemos en cuenta, pero es una parte muy importante de nuestra sociedad porque engloba muchos espacios que la Educación Formal: colegios, institutos, universidad,.., no alcanza como por ejemplo: comedores, colonias, campamentos, deportes, extraescolares, ludotecas, áreas jovenes, talleres, bibliotecas, …, en definitiva todas las actividades educativas planteadas por diferentes administraciones públicas, entidades sociales y grupos de tiempo libre que abarcan un espacio tan importante en la vida de las personas como es su ocio y tiempo libre.
En la mayoría de los casos somos “esclavos del tiempo”, no podemos dedicarnos a la educación de nuestras niñas, niños y jóvenes como nos gustaría y les organizamos su tiempo libre para que no estén solas y solos. Ante esta opción tenemos que ser conscientes de que requiere dedicación, formación, compromiso, recursos, apoyo legislativo, político y social. Por eso mismo tenemos que apoyar a todas y cada unas de las Escuelas de Tiempo Libre, para que puedan seguir dando respuesta a las necesidades de la sociedad, no sólo para cubrir o completar curriculums, sino para que el trabajo realizado por profesionales, voluntarias y voluntarios del ámbito socio-cultural, sea el más adecuado, esté basado en una educación en valores, coherente, transformadora, progresista, crítica constructiva, de creación de pensamiento, liberadora, fuera del pensamiento lineal y conservador, que en esta sociedad de cambio continuo hace que nos movamos según marcan los programas televisivos y las modas masivas del mundo capitalista.
La diversidad intercultural, la tolerancia entre distintas personas, la resolución de conflictos desde el respeto a la diferencia, son valores necesarios y demandados desde la sociedad actual y es el Tiempo Libre educativo un magnífico marco para su desarrollo.
Aunque parezca un ideal inalcanzable, se ve reflejado en nuestro trabajo día a día, existen pequeños detalles que hacen que sigamos adelante, que hacen de espejo y de feedback en nuestro trabajo, que hacen que pensemos, que la transformación social hacia un mundo mejor es posible. Las personas como seres sociales podemos conseguir muchas metas que nos propongamos y en muchas ocasiones, ello depende de lo que aprendamos de nuestras experiencias personales y de las personas que nos acompañen en ellas. Una de estas experiencias intensas es cómo vivimos nuestro tiempo de ocio, al mismo tiempo que vamos creciendo como personas.
El pistoletazo de salida de un nuevo curso lleno de perspectivas ya se ha dado. Comienzan las matrículas y se activan de nuevo todo tipo de actividades, propuestas formativas, las ilusiones,… En este ilusionante comienzo también estamos nosotras, las Escuelas de Tiempo Libre, que esperamos estar en éste y en venideros años en la misma línea de salida.
María Gutiérrez Manrique Astialdi Foroa